Se nos fue el año...uno mas...y resulta un poco triste pensar que incluso en esta fecha, para muchos trascendental, las actitudes humanas distan generalmente de ser lo que debieran...
Vale la pena aclarar el hecho de que en el mundo occidental, así como en los países con bases religiosas católicas, solemos pensar que el año cambia para todos, y que todos estamos en fiesta...olvidando que para muchos este es un día cotidiano cualquiera... Judíos, Musulmanes, Indígenas de todo el globo, Chinos y muchos otros celebran el cambio de año en fechas diferentes...
Ignoro si estas culturas sean proclives a practicar la desagradable actitud que aquí se comenta...pero, considerando la naturaleza humana...supongo que así es.
Muy aparte de la ya mencionada tendencia a utilizar las fiestas decembrinas como excusa para el desenfreno, el alcoholismo y la desidia, quiero referirme aquí a otra cosita igualmente maluca...
Las últimas horas del 31 de diciembre de cada año son, por lo general, el aliciente perfecto para generar actitudes de cambio y reflexión en las personas. Arrepentimientos de todo tipo, promesas y peticiones de la mas variada índole son el común denominador en millones de seres...al unísono se formulan desde los mas sentidos actos de contrición hasta los mas generosos y humanos compromisos...todo es armonía y amor...Que lindo...
Pero...
Solemos arrepentirnos de muchas cosas, actos realizados y ofensas prodigadas que son recordadas con la firme intención de ser erradicadas definitivamente de nuestras vidas...para volver a caer en ellas a las pocas semanas...muchas veces a los pocos días...la contrición se convierte en una especie de juego tonto que tan solo cumple la función de hacernos sentir congraciados con el Creador durante la noche del 31 de diciembre, tal vez para que los traguitos no generen cargos de conciencia...ademas de esto...la revisión que realizamos suele ser lo mas superficial posible...somos tan hipócritas con nosotros mismos que pretendemos en una hora o menos revisar nuestras actitudes de 364.9 días...y tratamos de convencernos de que ahora si nos vamos a depurar???
Y los propósitos...
Esto si que es patético y miserable...la inmensa mayoría suelen prometerse a si mismos y a su divinidad cualquier cantidad de cosas...decenas, tal vez cientos de autocompromisos se establecen...pero lo feo de esto es que normalmente de todos estos propósitos los únicos que se llevan a término son los vacíos...los que no sirven para nada distinto de alimentar la facetas mas bajas de nuestra personalidad.
Lo que quiero decir es que las promesas del tipo: este año si me hago la lipo, este año si cambio de carro...si me arreglo la nariz...si consigo amante...si compro la moto...sí compro...sí compro...si me opero esto o aquello...
Estas, casi en su totalidad, se cumplen...
Pero las promesas que sirven para algo útil en realidad, las que deberían ser de obligatorio cumplimiento: tratar mejor a sus hijos, mejorar el genio, ayudar a alguien necesitado, tomar menos, dejar de ser infiel, dejar de fumar, hacer ejercicio, trabajar mas duro, ser mas tolerantes...todos sabemos que las posibilidades de que estas se realicen son mínimas, casi nulas en la mayoría de los casos...es mas...muchos sabemos que en el momento de formularlas mental o verbalmente, una pequeñita parte de nuestra mente ya tiene conciencia de que es pura carreta...de que estamos prometiéndonos algo que en realidad no vamos a cumplir...pero hay que hacerlo, para dizque empezar el año sintiéndonos bien...
La revisión de nuestros actos, de nuestros pensamientos, debe ser algo cotidiano...si dedicáramos 15 minutos de cada día (un buen comienzo) a reflexionar sobre lo que hacemos...lo que pensamos...encontraríamos que al final del año habríamos utilizado muy bien 90 horas de nuestro tiempo, y si a esto sumáramos una actitud honesta y seria con nuestro propia persona y con quienes nos rodean...tal vez encontraríamos que cada 31 de diciembre las cosas serían diferentes, y tendríamos menos cosas de que arrepentirnos y que prometernos, y podríamos esa noche dedicarla mas a lo que debería ser: compartir y dar amor con las personas que nos rodean
Año nuevo debería ser mucho mas que uvitas, espigas de trigo, maleta para dar la vuelta a la cuadra, cucos amarillos y todas esas tonterías...
Suerte a todos...
Y feliz año nuevo.