Hubo un tiempo en que la humanidad vivía y convivía con el entorno...
Hubo un tiempo en que las personas se comportaban como seres integrados con la naturaleza...
Esto, por supuesto, podría ser un sofisma...nunca nos hemos caracterizado por nuestro ejemplar comportamiento con nuestro planeta (ni con nuestro país, ni con nuestra ciudad, ni con nuestra familia, ni tan siquiera con nosotros mismos).
Sin embargo, durante la mayor parte de la historia conocida y documentada del genero humano, nos comportábamos como lo que somos...personas...
Bien sea para relacionarnos, comunicarnos o para hacernos daño, lo usual era hablar, buscar la presencia del otro y establecer un canal de comunicación que podía fluir o no, pero que en todo caso existía.
Los avances tecnológicos han cambiado esto de una manera sorprendente...
Tal vez todo empezó con la radio. Pasamos de reunirnos en casa para hablar de lo sucedido, contar historias, convivir con los nuestros a vivir pendientes de los sonidos que emanaban de una caja extraña que invadía la intimidad de nuestros hogares, disminuyendo la comunicación con los nuestros y nos invitaba a estar pendientes de lo que cualquier otro quería meternos en la cabeza. hasta ahí las cosas no eran tan graves.
Sin embargo, la vertiginosa velocidad con que avanza la tecnología ha ido borrando hasta la mas mínima noción de seres sociales que quedaba en nosotros.
Hoy por hoy, lejos de ser humanos, nos hemos ido convirtiendo en plug-ins, nos hemos transformado en receptores perennes, en extensiones eternas de mil y un artilugios que, de paso, nos han ido convirtiendo en esclavos absolutos de los medios, de los proveedores de información...
hace algunos años un niño solo necesitaba tener en sus bolsillos unos cauchos, cascaras de naranja, un chicle y unas canicas, y los que podían, pues una bicicleta...hoy día a los niños de seis años ya se les regala un celular...
Los jóvenes (eternos baluartes de todo lo que implique moda) de la actualidad deben poseer un sin fin de artilugios que, caso de faltar, crean la sensación en ellos de estar incompletos, de ser una "boleta". Un joven actual, para ser feliz debe poseer: mp3, mp4, ipod, wii, xbox (con kinect, obviamente) psp, laptop, miniportatil, cámara digital y celular (de última tecnología). Además se debe tener cuenta en facebook, twitter y youtube; hay que tener messenger y por supuesto no puede faltar la conexión de banda ancha y la televisión por cable. Esto como mínimo. Cierto es que algunos de estos vienen incorporados en un mismo articulo, pero de una u otra forma, todos deben estar si se desea ser una persona "bien" y evitar así el oprobio público.
La lista puede ser inversamente proporcional a la edad, pero todos estamos en ello. El adulto occidental prototipo necesita el celular, la cámara digital, la televisión por cable, el dvd (o blue-ray) y en el carro el super equipo que pueda ser escuchado a 3 cuadras y varias pantallas lcd.
En que nos hemos convertido??? ahora la gente siempre está conectada a algo, se ve gente dizque conversando pero cada uno tiene los inefables audífonos en lo oídos mientras lo hacen. En los hogares nadie conversa...mientras los adultos llegan a ver la televisión, los jóvenes chatean y solo se encuentran (eventualmente) en la mesa mientras cada quien escucha algo diferente. En los gimnasios todo el mundo tiene audífonos...incluso en los de gama alta las máquinas de cardio tienen pantallas de t.v. incorporadas...
Tal vez, como de costumbre, estamos equivocados, y creyéndonos la gran cosa con nuestra tecnología, se nos ha olvidado cual es la verdadera función que se nos ha dado...tal vez, como de costumbre, los pocos indígenas que quedan en el mundo son quienes de verdad saben vivir la vida, y entienden que una antorcha o una fogata alumbran mejor que un bombillo, y que las palabras de alguien cercano a nuestro corazón son mas emocionantes y enriquecedoras que cualquier programa o clip de youtube.
Suerte a todos.