Hace unos 3 meses me encontraba en un colectivo mas de los que se suman al caótico desastre que conforma nuestro sistema de transporte público, y en el puesto delante del mío iba una pareja de muchachos, alrededor de 15 años, normales, un tanto afeminados en su apariencia, pero nada que en realidad llamase la atención...
De repente entró una llamada al celular de uno de ellos...y entonces todo cambió. No se explicarlo bien pasado tanto tiempo, pero fue como estar, de un momento a otro, en presencia de un ser extraño...humanoide en todo caso, pero proveniente de un entorno ajeno al universo en el que yo habito...
La criatura en mención abrió un orificio en su rostro y comenzó a pronunciar una verborrea ridícula, absurda, amañada, falsa, que intentaré reproducir (en parte) a continuación.
SSSSiiii hooolaaa mi pez...siiii mi reeey...noooo...estoy en un bus....siiiii yo paso por tu sitiooooo....siiiii....liiiiindooooo....siiii mi rey........siiii tu saaaabes que siiii...peeeezzzz....siiiii reyyyyy...siiiempreeeee...
...Alrededor de 8 minutos...
...Alrededor de 8 minutos...
Aclaro que parecía evidente que el muchacho/criatura no era homosexual, o, por lo menos no lo aparentaba. era diferente, la afectación ridícula en su hablado y movimientos era el producto de un lenguaje tribal. Ignoro a que "tribu" pertenecerá este especímen en particular, pero ese era uno de sus sellos, de su "identidad".
hoy por hoy se vé en la calle una cantidad increible de jóvenes que hacen gala de sus curiosas vestimentas, de su propio idioma, de la modificacion de sus rasgos, todo con el fin de pertenecer a un grupo específico.
Los hay de todo tipo, a cual mas pintoresco. Hay unos que usan cachucha, de la cual cuelgan por los lados unas melenas lisas y largas, alisadas a punta de plancha (válgame dios) que les cubren la mayor parte del rostro, con unos pantalones tan adheridos a sus piernas, que indefectiblemente generan las dos obligatorias preguntas: a). como se los ponen y b). COMO SE LOS QUITAN??
Los hay que usan el pelo como los punks de hace 25 años, los hay cubiertos de tatuajes, los hay poblados de cositas atravezando su piel, desde aretes hasta expansiones, los hay con el pelo en rastas, calvos, incluso. Hay quienes mezclan algunas de las anteriores....hay de todo. Se hace, con el discurrir del tiempo, un tanto dificil distinguir varones de hembras, ya que la característica de algunos de estos grupos es buscar la androginia, por motivos que, al menos para mí, constituyen una gran incógnita.
No se trata aqui de juzgar el efecto estético, higiénico o folklórico del asunto.
Quiero aqui referirme a un factor que hace parte de la ecuación pero que suele ser ignorado.
La problemática de la juventud es grave. Asistimos a un panorama en el que el desapego por la familia, por los valores tradicionales es cada vez mayor, una juventud cansada ya del mundo, sin esperanza, deambula por ahí, esperando a ver que pasa con sus vidas...
La mayoria de las personas adultas vemos el asunto con inquietud, se comenta acerca de la falta de compromiso de los muchachos, de la falta de energía, de ganas, que le ponen a la vida, frases del tipo "es que el no se la pasa sino en la calle" "es que la niña llega y corre pa´ donde los amigos" "es que se consiguió unos amiguitos..." "es que no quiere sino callejear" se escuchan millones de veces al dia en los hogares colombianos.
Y señalamos...y, como siempre, buscamos culpables...el estado, el colegio, la economía, los amigos, la calle...
Señalamos, pero, como es usual, no miramos hacia adentro para ver que la actitud negativa en los jóvenes es generada a partir del rechazo y de la necesidad de control de que son objeto por parte de sus padres.
Las expresiones de afecto, la camaradería, la confianza, el apoyo...la sonrisa...brillan por su ausencia en la inmensa mayoría de los hogares, el diálogo ha sido erradicado en beneficio del regaño, la amenaza, la imposición y la recriminación, que se van convirtiendo en el único hilo conductivo entre padres e hijos.
He escuchado con frecuencia expresiones del tipo "yo no se de donde saco esas mañas, aqui solo se le han inculcado valores..".
Valores...
Es tristemente extendida la costumbre, sean cuales sean las razones para ello, de dejar a los muchachos solos, para que se edifíquen como puedan, la presencia de los progenitores es escasa y absolutamente desprovista de comunicación. Los padres se conforman con suplir en la medida de sus capacidades las necesidades materiales, se convierten en padres-cajeros, a los que solo se acude para extraer dinero...cualquier posibilidad de acercamiento por parte de los hijos es generalmente recibida con indiferencia, cuando no con agresividad o reprobación.
Y no es esto lo peor. La tendencia es simple: fabriquemos robots.
Si. Robots.
Desde pequeños pretendemos hacer que nuestros hijos sean una masa dúctil a la cual se le puede dar la forma que se desee.
La manipulación de la mente de los hijos comienza desde muy temprano. Ignorando sus sentimientos y sencillamente desinteresandonos de sus problemas al recurrir al bajo chantaje de un chupo plástico para que se callen.
Periódicamente un joven debe, desde que es bebé, recibir la inducción de todo lo que debe ser en la vida: usted tiene que ser exitoso, usted tiene que ser como su papá, no puede andar con tal tipo de personas, tiene que estudiar tal cosa, tiene que hacer plata, tiene que ser el mejor estudiante, no puede vestirse asi, no puede escuchar tal musica, tiene que ir a tal iglesia, no se puede peinar asi, no debe andar con esa muchachita, no coma esas cosas, no hable asi, no camine asi, no piense esas cosas... tiene, tiene, tiene...no, no, no, no.
Exagero?
Las expresiones de afecto, la camaradería, la confianza, el apoyo...la sonrisa...brillan por su ausencia en la inmensa mayoría de los hogares, el diálogo ha sido erradicado en beneficio del regaño, la amenaza, la imposición y la recriminación, que se van convirtiendo en el único hilo conductivo entre padres e hijos.
He escuchado con frecuencia expresiones del tipo "yo no se de donde saco esas mañas, aqui solo se le han inculcado valores..".
Valores...
Es tristemente extendida la costumbre, sean cuales sean las razones para ello, de dejar a los muchachos solos, para que se edifíquen como puedan, la presencia de los progenitores es escasa y absolutamente desprovista de comunicación. Los padres se conforman con suplir en la medida de sus capacidades las necesidades materiales, se convierten en padres-cajeros, a los que solo se acude para extraer dinero...cualquier posibilidad de acercamiento por parte de los hijos es generalmente recibida con indiferencia, cuando no con agresividad o reprobación.
Y no es esto lo peor. La tendencia es simple: fabriquemos robots.
Si. Robots.
Desde pequeños pretendemos hacer que nuestros hijos sean una masa dúctil a la cual se le puede dar la forma que se desee.
La manipulación de la mente de los hijos comienza desde muy temprano. Ignorando sus sentimientos y sencillamente desinteresandonos de sus problemas al recurrir al bajo chantaje de un chupo plástico para que se callen.
Periódicamente un joven debe, desde que es bebé, recibir la inducción de todo lo que debe ser en la vida: usted tiene que ser exitoso, usted tiene que ser como su papá, no puede andar con tal tipo de personas, tiene que estudiar tal cosa, tiene que hacer plata, tiene que ser el mejor estudiante, no puede vestirse asi, no puede escuchar tal musica, tiene que ir a tal iglesia, no se puede peinar asi, no debe andar con esa muchachita, no coma esas cosas, no hable asi, no camine asi, no piense esas cosas... tiene, tiene, tiene...no, no, no, no.
Exagero?
Para que va a querer estar en la casa un joven que no recibe nada mas que regaños, prohibiciones amenazas, y en el mejor de los casos, indiferencia?
Las acciones de los hijos son, en la casi totalidad de los casos, el producto de las acciones que sus padres tomaron para con ellos.
Se cosecha lo que se siembra.
Suerte a todos.